Vecinos del barrio bilbaíno de zorroza recogen firmas estos días para protestar por la reciente intención de abrir una sede del PSOE en la calle parroco vicente zabala de zorroza.
Ya son muchos los vecinos de zorroza que han firmado en contra de la apertura de la sede y que se han solidarizado con los habitantes de la calle bilbaína que se verían afectados por la apertura ya que en lugar de vivir junto a un local deshabitado pasarían a vivir cerca de un nucleo político importante.
De forma pacífica estos vecinos de zorroza pretenden entregar las firmas para demostrarle al PSOE su desacuerdo absoluto a esta imposición de tener una sede política en las inmediaciones de su hogar.
El local actualmente cerrado y deshabitado desde hace varios años se encuentra cerca del ambulatorio de Zorroza.

Recuerda, sin duda, al penetrante olor del Bilbao industrial que inundaba toda la ciudad hace ya varias décadas. Pero en Zorroza parece que no ha pasado el tiempo.
Sus vecinos respiran desde hace varias semanas y sobre todo en los últimos días un pestilente aire proveniente, según denuncian, de las empresas químicas que rodean el barrio. Y no es cosa de unos pocos vecinos.
Todo el barrio está más que sensible. Incluso, el mal olor llega a veces a los cércanos San Ignacio y Cruces. “Te pica la garganta y te lloran los ojos; hay gente que va por la calle con la boca tapada, porque el olor es inaguantable; la gente no puede ni abrir las ventanas de casa»”, resume Luis Muñoz, portavoz de la asociación vecinal.
Fábrica de abonos vecina
La mayoría de los residentes miran a la vecina fábrica de abonos, Sader, aunque, tanto sus responsables como el Ayuntamiento bilbaíno les han asegurado que cumplen con todos los controles y requisitos medioambientales. “Pues tendrán que cambiar los filtros”, se quejan los vecinos.
La asociación vecinal insta a sus paisanos a que denuncien ante la Policía Local los olores
Pero en Zorroza confluyen más olores. “Estamos acostumbrados a algunos olores, pero estos días se están juntando todos”, dicen. La fábrica de harinas Sebería Bilbaína es otra a la que acusan del aire pestilente, lo mismo que la incineradora de basuras Zabalgarbi, y otras industrias de Kastrexana.
Harta de ir “de aquí para allá”, la asociación vecinal insta a sus paisanos a que denuncien ante la Policía Local los olores. El PSE exigió también medidas.
Recuerda, sin duda, al penetrante olor del Bilbao industrial que inundaba toda la ciudad hace ya varias décadas. Pero en Zorroza parece que no ha pasado el tiempo.
Sus vecinos respiran desde hace varias semanas y sobre todo en los últimos días un pestilente aire proveniente, según denuncian, de las empresas químicas que rodean el barrio. Y no es cosa de unos pocos vecinos.
Todo el barrio está más que sensible. Incluso, el mal olor llega a veces a los cércanos San Ignacio y Cruces. “Te pica la garganta y te lloran los ojos; hay gente que va por la calle con la boca tapada, porque el olor es inaguantable; la gente no puede ni abrir las ventanas de casa»”, resume Luis Muñoz, portavoz de la asociación vecinal.
Fábrica de abonos vecina
La mayoría de los residentes miran a la vecina fábrica de abonos, Sader, aunque, tanto sus responsables como el Ayuntamiento bilbaíno les han asegurado que cumplen con todos los controles y requisitos medioambientales. “Pues tendrán que cambiar los filtros”, se quejan los vecinos.
La asociación vecinal insta a sus paisanos a que denuncien ante la Policía Local los olores
Pero en Zorroza confluyen más olores. “Estamos acostumbrados a algunos olores, pero estos días se están juntando todos”, dicen. La fábrica de harinas Sebería Bilbaína es otra a la que acusan del aire pestilente, lo mismo que la incineradora de basuras Zabalgarbi, y otras industrias de Kastrexana.
Harta de ir “de aquí para allá”, la asociación vecinal insta a sus paisanos a que denuncien ante la Policía Local los olores. El PSE exigió también medidas.